En el nombre de Dios el Clemente, el Misericordioso |
| El trabajo en el Islam |
Alabado sea Allah, Clemente Misericordioso, quien no engendró ni ha sido engendrado y es incomparable. Atestiguamos que no hay más dios que Allah y Muhammad (P y B) es su Profeta. Las bendiciones de Allah sean con todos sus profetas y enviados |
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Verdaderamente le dimos poder en la tierra y de cada cosa le dimos un medio. Y siguió uno de ellos. Así cuando hubo alcanzado el poniente del sol, encontró que éste se ponía en un manantial cenagoso y halló junto a él a una gente. Dijimos ¡Dhul Qarnayn: o los castigas o adoptas con ellos una actitud de bien! Dijo: Al que sea injusto lo castigaremos y después volverá a su Señor que lo castigará con un castigo abominable. Pero quien crea y actúe con rectitud tendrá la recompensa de lo más hermoso, y le decretaremos de Nuestro mandato, lo fácil. Luego siguió un camino. Hasta que llegó a donde nacía el sol y encontró que salía sobre una gente que no tenía nada que los protegiera de él. Así fue y teníamos un conocimiento preciso de su situación. Luego siguió un camino. Hasta que al alcanzar las barreras de las dos montañas encontró detrás de ellas a una gente que apenas comprendían una palabra. Dijeron: ¡Dhul Qarnayn! En verdad Yayuy y Mayuy (Gog y Magog) son corruptores en la tierra ¿Quieres que te entreguemos un tributo para que hagas entre ellos y nosotros una muralla? Sagrado Corán 18 – 84 a 94 Antes del Islam hubo en el Yemen un rey llamado Dhul Qarnayn (Alejandro Magno, el Bicornio), un rey muy digno y muy buen gobernante, tenía un basto reino y era famoso por su justicia y su veracidad ante todo. En su reino encontró cierto día un pueblo de gente que renegaba del trabajo, tenían muchas riquezas pero como eran dejados no las explotaban ni se beneficiaban de ellas. Muy cerca del pueblo vivían dos grupos de asaltantes que los saqueaban de vez en tanto, Yayuy y Mayuy, como era de esperar el pueblo no tenía como defenderse de ellos y se quejaron con el rey, este pensó en darles una lección y les dijo: yo no quiero ni voy a cobrarles ningún impuesto, pero si quiero que ustedes trabajen por ello, quiero que sean unidos, que trabajen y que se sacrifiquen. El pueblo siguió las indicaciones del rey y comenzaron a construir un dique entre dos montañas, un grupo extrajo la piedra, otro fue colocándolas en su lugar y otro fabricaba las herramientas necesarias para el trabajo; trabajaron con sinceridad, fuerza y sacrificio. La construcción del dique les demando mucho tiempo y durante ese tiempo fueron cambiando sus hábitos. Esta actitud fue la misma que enseñó el Profeta Muhammad (P y B) ya que dio al trabajo su lugar y su valor para el hombre, ya que el hombre sin el trabajo no progresa. Un día uno de los Anzar fue hacia el Profeta (P y B) quejándose de su pobreza y sus necesidades y pidió al Profeta (P y B) una ayuda, esto le recordó al Profeta (P y B) al pueblo de Yayuy y Mayuy, y le dijo: ¿En tu casa no tienes nada? Y el hombre contestó: Sí en mi casa tengo una alfombrita y un jarro para beber agua. El Profeta (P y B) le dijo: Trae tus cosas, una vez que las trajo preguntó a la gente ¿Quién compra esto? Un hombre ofreció un dinar, pero el Profeta (P y B) dijo: ¿Quién paga más? Y hombre otro ofreció 2 dinares, entonces el Profeta Muhammad (P y B) entregó las cosas al hombre y recibió los 2 dinares, luego le dio los 2 dinares al Anzar y le dijo: Con 1 dinar compra comida para ti y tu familia y con el otro dinar compra una herramienta y vuelve con ella a mi. El hombre regresó a donde el Profeta (P y B) con un hacha sin cabo, el Profeta (P y B) le colocó el cabo y le dijo: Ve a la montaña y corta leña por 15 días y regresa a mi. A los 15 días el hombre volvió con una ganancia de 10 dinares, compró alimentos con una parte y con la otra vestimenta, el Profeta la dijo: Esto no es mejor para ti para que cuando llegues al Juicio Final presentes tu trabajo. El profeta Muhammad (P y B) dio el ejemplo en el trabajo: Un día estaba el Profeta (P y B) con sus compañeros y querían sacrificar una oveja, comenzaron a decir yo la sacrificó, otro, yo la cocino, otro dijo: yo le saco el cuero, entonces el Profeta (P y B) dijo: Yo traeré la leña, los compañeros no quisieron que hiciera nada pero el Profeta (P y B) les dijo: Yo se que ustedes pueden hacerlo todo pero Allah odia a su siervo que no hace nada. En el Sagrado Corán hay aleyas referidas al trabajo: Hay otros que están a la espera de lo que Allah ordene, si los castigará o se volverá a ellos. Y Allah es Conocedor, Sabio Sagrado Corán 9 – 106 El Sagrado Corán ordenó al musulmán el rezo en la mezquita y luego cada uno debe ir a su trabajo: ¡Vosotros que creéis! Cuando se llame a la Oración del Viernes, acudid con prontitud al Recuerdo de Allah y dejad toda compraventa; eso es mejor para vosotros si sabéis. Pero una vez concluida la Oración, id y repartios por la tierra y buscad el favor de Allah. Y recordar mucho a Allah para que podáis tener éxito. Sagrado Corán 62 – 9 y 10 El Sagrado Corán Comparó el trabajo con el Yihad, como iguales. El trabajo a una nación la protege de invasiones y guarda su libertad. Tu Señor sabe que permaneces por la noche, rezando, durante algo menos de dos tercios o durante la mitad o un tercio, así como una parte de los que están contigo. Allah, que mide la noche y el día, sabe que no podréis ser constantes en ello y se ha vuelto a vosotros con indulgencia, así pues recitad del Corán lo que os sea fácil. El sabe que entre vosotros hay enfermos, que algunos viajan por la tierra buscando el favor de Allah y que otros luchan en el camino de Allah, de modo que recitad de él lo que os sea fácil, estableced el salat, entregad el zakat y hacedle a Allah un generoso préstamo. El bien que adelantéis en vuestro favor lo encontraréis junto a Allah. Eso es mejor y posee más recompensa. Y pedid perdón a Allah, realmente Allah es Perdonador y Compasivo. Sagrado Corán 73 – 20 El Generoso Corán nos dice que el trabajo es lo más importante de la vida: A quien haya obrado con rectitud sea varón o hembra, siendo creyente, le haremos vivir una buena vida y le daremos la recompensa que le corresponda por lo mejor que haya hecho. Sagrado Corán 16 – 97 Y Allah nos dice que su bendición está en el trabajo: Es cierto que los que creen y llevan a cabo las acciones de bien... no dejaremos que se pierda la recompensa de quien actúe haciendo el bien. Sagrado Corán 18 – 30 Oh hermanos, piensen en los ejemplos del Profeta (P y B) que hemos contado en este Jutba para que el musulmán creyente y trabajador pueda cumplir con su comunidad y con su nación y para cumplir con su patria y defenderla. Con todo este esfuerzo y su fe a Allah y su Profeta (P y B) y con su fe y trabajo lograr el progreso. |
| Assalamu Alaikum ua Rahmatulah |
| Autor: Sheij Wayih Abu Zeid Al Sayed |