En el nombre de Dios el Clemente, el Misericordioso

 
El derroche
Alabado sea Allah, Clemente Misericordioso, quien no engendró ni ha sido engendrado y es incomparable. Atestiguamos que no hay más dios que Allah y Muhammad (P y B) es su Profeta. Las bendiciones de Allah sean con todos sus profetas y enviados
 

El derroche es gastar más de lo necesario (dinero, comida, vestimenta, agua, en el hablar) esto es reprobado y prohibido. Allah nos ordena el equilibrio y prohibió el derroche. Nos dice Allah:

Y aquellos que cuando gastan ni derrochan ni son avaros, sino un termino medio entre ambas cosas. Sagrado Corán 25 – 67

El que posee bienes no debe gastar de más pero tampoco amarrocar.

También debemos ser equilibrados en el uso del tiempo, como así también, en nuestro hablar. Tampoco derrochar demasiadas horas durmiendo porque perderíamos parte de nuestro tiempo para producir, pero tampoco restarle horas a nuestro sueño porque sería perjudicial a nuestra salud.

No hay que adular a las personas pero tampoco denigrarlas, no olvidemos que siempre lo mejor es el equilibrio. Allah nos dice que la Comunidad del Islam debe ser equilibrada:

De este modo hemos hecho de vosotros una comunidad de en medio, para que dierais testimonio de los hombres y para que el Mensajero lo diera de vosotros. Y la dirección a la te volvías, la establecimos para saber quién seguiría al Mensajero y quién se volvería atrás.

Esto sólo es difícil para aquellos a los que Allah no ha guiado.

No es propio de Allah haceros perder vuestra creencia, es cierto que Allah es Piadoso y Compasivo con los hombres. Sagrado Corán 2 – 143

En el desequilibrio en el hablar vemos el caso de los judíos que se refirieron denigrando al Mesías Jesús (diciendo que era brujo) y que su madre era de mala conducta (acusándola de adultera). Y por el contrario los cristianos elevaron tanto a Jesús y exageraron sobre él y su madre que los endiosaron.

La Comunidad que conserva el equilibrio es la Musulmana porque dice que Jesús es Siervo de Allah y Su Profeta, este es un ejemplo de equilibrio.

Dice Dios:

De esta forma pagaremos a quien se haya excedido y no haya creído en los signos de tu Señor. Y el castigo de la Ultima Vida es realmente más severo y más duradero. Sagrado Corán 20 – 127

Quien no recuerda a Allah, no lee y cumple con el Sagrado Corán, Allah lo encarcela en la vida mundanal alejándolo de la Vida Eterna, e irá al infierno ciego:

Y no tengas el puño cerrado, asfixiándote, ni lo abras del todo, pues te quedarías reprobado y desnudo. Sagrado Corán 17 – 29

El Islam prohíbe la mezquindad, la avaricia y así también el derroche, por eso no abras demasiado tu mano, ni la cierres apretándola demasiado.

Los parientes y amigos critican a quien derrocha lo que tiene, y el que despilfarra es igual al camello que cuando perdió su energía, lo dejan solo que deambule por el desierto. Dice Allah:

¡Hijos de Adam! Poneos vuestros mejores y más puros vestidos en cada lugar de oración; y comed y bebed, pero no os excedáis.

Es cierto que Él no ama a los que se exceden. Sagrado Corán 7 – 31

Esta aleya se refiere a la medicina y curación en general.

El califa Harún Al Rashid tenía un médico cristiano que le dijo a Ali Ibn Al Husain “vuestro libro (el Corán) no habla de medicina” y Ali contesto: “Allah habló de medicina en media aleya de nuestro Libro”, y el medico preguntó: “¿Cuál es esa aleya?

¡Hijos de Adán! Poneos vuestros mejores y más puros vestidos en cada lugar de oración; y comed y bebed, pero no os excedáis.

Es cierto que Él no ama a los que se exceden. Sagrado Corán 7 – 31

Dijo Luqman el Sabio a su hijo: “Oh hijo, no comas más cuando estés satisfecho, la comida que tengas luego de haber saciado tu hambre, dala”.

Explicó el Profeta Muhammad (P y B) la cantidad que debe comer el creyente y que no hay que comer más que lo que el cuerpo necesita. “Un tercio del estomago para comida, un tercio para la bebida y un tercio vació”.

El consejo del Profeta Muhammad (P y B): Temed a Allah, oh siervos de Allah y alejaos del derroche en todo sentido, amen a Allah sobre todas las cosas y aferrense al Din y aprendan el Din Correcto.

 
Assalamu Alaikum ua Rahmatulah
Autor: Sheij Wayih Abu Zeid Al Sayed