En el nombre de Dios el Clemente, el Misericordioso

 
La salud en el Islam
Alabado sea Allah, Clemente Misericordioso, quien no engendró ni ha sido engendrado y es incomparable. Atestiguamos que no hay más dios que Allah y Muhammad (P y B) es su Profeta. Las bendiciones de Allah sean con todos sus profetas y enviados
 

El Islam habla sobre el cuidado de la salud y observa normas que nos ayudan a prevenir las enfermedades ya que existe una relación entre el cuerpo y el alma.

El cuerpo enfermo no tiene posibilidad de vivir y actuar en el estudio, el trabajo, etc. El ser humano que padece una enfermedad siempre es muy sensible, nervioso y no tiene control sobre sí mismo y socialmente tampoco produce beneficios, por esto Allah bendijo a los hombres fuertes, sanos y de buen carácter

Dijo una de ellas: ¡Padre! Tómalo como asalariado pues nadie mejor que él, fuerte y digno de confianza, para contratar sus servicios. Sagrado Corán 28.26

También fue relevada otra aleya que alude a la fuerza física:

Su profeta les dijo: Allah os ha designado como rey a Talut. Dijeron: ¡Cómo puede corresponderle a él reinar sobre nosotros, si tenemos más derechos que él y ni siquiera le ha sido dada una gran riqueza!

Dijo: La verdad es que Allah le ha elegido a él entre vosotros y le ha dado gran conocimiento y corpulencia.

Allah concede Su soberanía a Quien quiere.

Allah es Espléndido y Conocedor. Sagrado Corán 2.247

Esta aleya está dirigida al pueblo de Israel y en ella revela que eligió a Talut por dos motivos:

Conocimiento: Porque quien tiene conocimiento en la ciencia está preparado para cumplir con cualquier función en su nación.

Corpulencia: Que posee un cuerpo sano y fuerte.

El Profeta Muhammad (P y B) refiriéndose a la salud y la fortaleza dijo: “El creyente fuerte es mejor que el creyente débil”

El Islam nos enseñó a proteger y curar nuestra salud y la mejor cura es la prevención, por eso vemos que la medicina preventiva es una de las ciencia medicas que más avanza en el mundo moderno. También vemos como los gobiernos invierten en campañas de vacunación para sus pueblos previniendo enfermedades.

En el Islam encontramos 4 formas de prevenir las enfermedades: La higiene, la alimentación, la salud en general y la educación física.

La Higiene: El Islam le da mucha importancia a la higiene. Dijo el Profeta Muhammad (P y B) “La higiene es parte de la fe”.

Veamos como cuida el Islam la higiene:

El Wudu (Ablución) Se debe hacer antes de rezar:

¡Vosotros que creéis! Cuando vayáis a hacer el salat, lavaos la cara y las manos llegando hasta los codos y pasaos la mano por la cabeza y por los pies hasta los tobillos.

Y si estáis impuros purificaos.

Y si estáis enfermos o no encontráis agua, estando de viaje o viniendo alguno de vosotros de hacer sus necesidades o habiendo tenido relación con las mujeres, procuraos entonces tierra buena y pasáosla por la cara y las manos.

Allah no quiere poneros ninguna dificultad, sólo quiere que os purifiquéis y completar Su bendición sobre vosotros, para que podáis ser agradecidos. Sagrado Corán 5.6

Y la sunnah agregó y explicó como debemos realizar el wudu: la boca, la nariz y los oídos; e higienizar entre los dedos de ambos pies y manos, realizando todo esto tres veces.

El wudu, de acuerdo a la condición del orante, debemos repetirlo varias veces en el día y en el vemos como cuidamos nuestros ojos de la tierra o las vías respiratorias al limpiar la nariz y así con las otras partes del cuerpo, protegiéndonos de las infecciones y las enfermedades. Al realizar el wudu eliminamos los posibles microbios que intentan ingresar al cuerpo. Una de las vías de contagio más expuesta es la boca por el contacto con las manos, al mantener la higiene de las manos estamos previniendo el contagio y la enfermedad.

El Islam ordena la higiene después de mantener relaciones y la masturbación con el baño completo (Wusul). La higiene es beneficiosa para el hombre y la mujer ya que la ciencia nos dice que después de las relaciones sexuales el cuerpo pierde fuerza y tomar un baño nos ayuda a recuperarla y nos evita el contagio de enfermedades.

El Islam también ordena limpiar nuestros dientes ya que el descuido de la higiene bucal deriva en la aparición de caries, y estas hacen más fácil el contagio de enfermedades.

El Islam en el Corán coloca un nombre a todo lo que nos daña la salud: Nayasa, por ello el Islam no solamente contempla la higiene corporal, sino que también la higiene de las vestimentas, dijo Allah:

Y tu vestido purifícalo. Sagrado Corán 74.4

El Islam nos enseña, también, que para higienizar nuestro cuerpo y nuestras vestimentas debemos usar agua limpia y si carecemos de ella usar arena, una piedra o papel.

Después de hacer nuestras necesidades debemos limpiarnos con la mano izquierda.

Dijo el Profeta Muhammad (P y B):

“Cuando uno bebe agua no debe respirar, ni limpiarse con la mano derecha”.

“Debemos limpiar nuestras manos cuando despertamos”.

“Cuando despertamos no debemos tocar nada antes de lavarnos tres veces las manos, porque uno no conoce lo que hace mientras duerme”.

“No hagáis vuestras necesidades en el agua limpia y no uséis esta agua para vuestra purificación”. En este hadiz el Profeta Muhammad (P y B)  luchó contra la hepatitis y otras enfermedades del agua, porque le agua estancada es un foco infeccioso y nos enseña también que el agua que corre no tiene peligro de contaminarse.

La alimentación: El cuerpo necesita una alimentación balanceada para funcionar adecuadamente por eso el Islam ordena a los musulmanes a comer de lo que Allah nos da y no tenemos que acercarnos a la comida que no es halal (permitida). Dijo Allah:

¡Creyentes! ¡comed de las cosas buenas que os proveemos y agradeced a Allah si es verdad que Le adoráis!

Se os prohíbe comer la carne del animal que haya muerto de muerte natural, la sangre, la carne de cerdo y la del animal que se sacrifique en nombre de otro que Allah; no obstante quien se vea obligado a hacerlo en contra de su voluntad y sin buscar en ello un acto de desobediencia, no incurrirá en falta; es cierto que Allah es perdonador y Compasivo Sagrado Corán 2. 172 y 173

El próximo jutba continuaremos con este tema si Allah quiere.

 
Assalamu Alaikum ua Rahmatulah
Autor: Sheij Wayih Abu Zeid Al Sayed