En el nombre de Dios el Clemente, el Misericordioso

 
La clemencia en la conducta islámica
Alabado sea Allah, Clemente Misericordioso, quien no engendró ni ha sido engendrado y es incomparable. Atestiguamos que no hay más dios que Allah y Muhammad (P y B) es su Profeta. Las bendiciones de Allah sean con todos sus profetas y enviados
 

El musulmán es misericordioso y la clemencia es propia de su conducta, quien es clemente posee paz y tranquilidad en el alma.

El musulmán ama el bien, las buenas obras y se aleja del mal y de todo aquello que es incorrecto, no aconsejado, esto lo hace puro en su espíritu y con un alma sana. Si el musulmán se encuentra en paz y tranquilidad entonces la clemencia no se aparta de su corazón y por ello es que el musulmán ama la clemencia y la practica en su vida diaria, pide a Allah por su amor a la clemencia y pide que el resto de los hombres también practiquen la clemencia.

Es además contarse entre los creyentes que se recomiendan la perseverancia y se recomiendan la misericordia.

Estos serán los bienaventurados. Sagrado Corán 90.17 – 18

Dijo el Profeta Muhammad (P y B) “Por cierto que Allah es Clemente con aquellos de sus siervos que son clementes”.

“Por cierto sé clemente en la tierra que Allah será clemente contigo en el cielo”.

“Quien no es clemente con los demás Allah no será clemente con él”.

“Quien no posee clemencia en su corazón seguramente no alcanzará la felicidad”.

“Si los musulmanes son clementes entre sí, practican el bien y se esmeran en ello seguramente conformarán un cuerpo único”.

Este hadiz es para que lo tengamos muy en cuenta entre nosotros.

Hemos hablado de la clemencia que debemos sentir dentro de nuestro corazón, ahora nos referiremos a la clemencia exterior. Debemos plasmarla, exteriorizarla entre nosotros sabiendo disculpar y perdonar, siendo benevolentes con quien nos necesita, con los débiles, con los enfermos y con los tristes, todas estas son características de la clemencia en el comportamiento islámico y de ello existen muchos ejemplos que debemos practicar respecto de la clemencia son modelos a imitar.

Dijo Al Buhari, de Annas Ibn Malek, que Allah esté complacido de ambos, entramos con el enviado de Dios a lo de Abu Yusef Al Kaien que era amigo de Ibrahim y el Profeta Muhammad (P y B) entró, abrazó y beso a su hijo y en otra oportunidad cuando entramos con que Ibrahim hijo del profeta se encontraba agonizando entonces mire el rostro del Profeta (P y B) cuando de sus ojos cayeron algunas lagrimas y dijo Abdo Rrahman Ibn Auf al Profeta (P y B): ¿Tú eres enviado de Allah y lloras? A lo que el Profeta (P y B) respondió: Oh! Ibn Auf, por cierto que estas lagrimas son una clemencia pues cuando se llora descansa el corazón y es para obtener la complacencia de nuestro Señor y por esta separación (la muerte de Ibrahim) es que estamos entristecidos.

Cuando el Profeta Muhammad (P y B) visitó a su hijo en su lecho de enfermo, lo abrazó y beso, luego volvió a visitarlo cuando estaba agonizando entonces el profeta (P y B) derramó lagrimas por su tristeza esto es una demostración de la clemencia en el corazón.

Dijo Al Buhari de Abu Huraira que el enviado de Allah dijo: Un hombre estaba sediento y bebió agua de un pozo pero antes de irse vio un perro muy sediento entonces saco agua del pozo con su zapato y le dio de beber al perro, luego este hombre agradeció a Allah y Allah lo perdonó por este acto de clemencia, entonces los compañeros preguntaron al Profeta (P y B) ¿Si nosotros hacemos actos de clemencia como este tendremos recompensa? Y el Profeta (P y B) respondió: por cada acto de clemencia obtendrán su recompensa.

El hombre que descendió al pozo y sacó el agua dándole de beber al perro demostró la gran clemencia que había en su corazón quien no posee clemencia no actuara como este hombre. Por el contrario es ejemplo de la falta de clemencia transmitido por Al Buhari que contó Abu Huraira que el Profeta Muhammad (P y B) dijo: Que una mujer recibió el castigo de Allah por encerrar a un gato hasta que murió entonces esta mujer entrará directo al fuego y Allah le dirá no le diste de comer ni le permitiste que buscara su sustento por su propia cuenta en la tierra.

Este hecho demuestra la mezquindad opuesta a la clemencia y que no esperen clemencia de ninguna clase.

Relató Al Buhari que Abu Katadda (que Allah esté complacido de ambos) contó que cuando el Profeta de Allah dirigía el salat y escuchaba detrás de él a un niño llorar entonces no alargaba el salat en recitación del Sagrado Corán sino que se apresuraba a terminar para que la madre atendiera a su hijo poniéndolo en su pecho.

El Profeta (P y B) era conocedor de la naturaleza humana por su excelentes y nobles cualidades por ello reconocía la preocupación de la madre y la necesidad del niño lo que demuestra la clemencia del corazón de quien es creyente.

Relato Zain Al Abi Din quien estaba camino a la mezquita entonces un hombre lo insultó, entonces su empleado quiso golpearlo y Zain Al Abi Din dijo no lo agredas porque es mejor ser clemente y yo soy más de lo que él dice de mí, déjalo luego se arrepentirá. Zain Abi Din le regaló su camisa y mil dirham y con este perdón y además dándole camisa y dinero. Vemos aquí otro ejemplo de clemencia en los corazones de los creyentes y como era el comportamiento del biznieto del Profeta (P y B).

Existen muchísimos ejemplos de clemencia y benevolencia que podemos encontrar en los creyentes, debemos tener temor a Allah ¡Oh siervos de Allah! Tengamos una conducta llena de clemencia en todas las situaciones con toda la creación y obremos en esta vida para esta vida y para la otra.

 
Assalamu Alaikum ua Rahmatulah
Autor: Sheij Wayih Abu Zeid Al Sayed